La memoria es urgente porque los testigos presenciales se están yendo..

Este espacio virtual no tiene ningùn sentido si es que no actùa como medio de conección de nuestras experiencias, saberes, invenciones y proyectos en relaciòn a la situaciòn de exilio o retorno en que nos encontramos hoy.


Pero..como no solo somos exiliados, retornados, diasporicos, sino que, por definición, somos hombres y mujeres de toda edad y condición que en los más distintos rincones del planeta HACEMOS NUESTRA VIDA, armamos desde hace ya mucho los andamios de cada día: reímos, tocamos,escribimos,lloramos,rememoramos,odiamos,olvidamos,añoramos,
comparamos....


A este proceso, que es hermoso y sencillo a la vez que doloroso ,como todo crecimiento,he dado por llamar LA CULTURA DE LA DIASPORA POLITICA CHILENA


Quienes somos HOY. Que hacemos HOY. Con quien lo hacemos. Con qué propósito...


Y es a traves de las nuevas tecnologías de comunicación (TICs) que este proyecto de investigaciòn intenta contactar, informarse y recibir la experiencia vital de los que no regresaron.

Agradezco a mis co-partícipes del Taller-Memoria, que han aportado muchos de estos enfoques.


miércoles, enero 27, 2010

Memoria gráfica del Exilio chileno - Un libro de E. Aguirre y S. Chamorro

Memoria gráfica del Exilio chileno - Un libro de E. Aguirre y S. ChamorroMemoria gráfica del Exilio chileno - Un libro de E. Aguirre y S. Chamorro

 

"L" Memoria gráfica del Exilio chileno.
1973 - 1989

Imágenes del Exilio. por José Miguel Varas
Memoria de Chile. por Claudio González

Memoria gráfica del Exilio chileno
1973 - 1989

Un libro de Estela Aguirre y Sonia Chamorro

Iba a ser fácil. Eso me dije cuando me lo pidieron, que sería fácil escribir un prólogo para un libro sobre el exilio chileno. Mal que mal o bien que bien, desde antes del destierro que nos cayó encima como una plaga a partir del golpe de 1973, mi vida había sido un desarraigo incesante y mi obra literaria una meditación sin fin sobre las pérdidas, los alejamientos y las expatriaciones. Y pensé: esto del exilio ya lo tengo cómodamente digerido, escrito, asimilado, es cosa de hilvanar algunas palabras y listo, ya estamos.

Lo que no esperaba era lo que pasó cuando me puse a leer este texto que ahora, en efecto, estoy prologando. No esperaba sentirme de nuevo sumido en el desamparo de lo que significó la salida de Chile, la tragedia no solo mía sino de un continente, el trauma de no reconocer sílabas, ni colores, ni colinas, ni el olor de la marraqueta, aquellas noches en que sabía lo que estaba sucediendo en algún sótano del país en ese mismo momento y no había nada que pudiera hacer, nada, absolutamente nada, para detener ese crimen repetible. No estaba preparado cuando empecé a leer este libro, para que se me llenara la cabeza de una oscura algarabía de recuerdos y dolores; y la verdad es que me es casi imposible ponerme ahora, en este instante, a transcribir algunas ideas compactas acerca de lo que vivimos y lo que aquellas vivencias expresan, aclaran y exponen sobre la vida nacional y las formas múltiples con que la cultura adentro y afuera creció ante el desafío. Como en los primeros años del exilio, me sentí agarrotado de pronto por el silencio, el peor enemigo del exilado, porque si hemos sobrevivido es para poder hablar, es para poder escribir, es para poder encarnarnos en representaciones y símbolos, rescatar a la patria prisionera en el arte ya que no era posible, todavía, en la realidad de cada día.

No voy a intentar, por lo tanto, construir el prólogo racional y supuestamente totalizante que yo, tal vez como una manera anticipada de defenderme contra el ramalazo severo del recuerdo, me pedía a mí mismo.

Solo esto, entonces, para este libro necesario, necesario e insuficiente.

Nos mandaron a morir al extranjero

Convertimos esa muerte que deseó para nosotros la dictadura en una pequeña victoria cotidiana.

Lo hicimos pagando un precio que todavía no hemos logrado claramente comprender, que los se quedaron tampoco entienden, que demasiados quieren olvidar. Lo que vivimos -y una parte de ello se encuentra en este libro- forma una zona, al final de cuentas, imborrable de la historia de Chile y también de la historia del mundo que fuimos enriqueciendo y – por qué no decirlo- conquistando, sí, conquistando a nuestro pesar.

Esa es la verdad: nos mandaron a morir al extranjero y quienes logramos sobrevivir fuimos encontrando una y otra manera de regresar a un país que ya no reconocíamos; regresar en cuerpo, en espíritu, en cuentos, en murmullos, en versos, una repatriación cargada de trastornos solapados y triunfos a veces más visibles.

De eso se trata ahora.

De transformar el largo exilio individual y colectivo en un retorno aún más perdurable, quizás todavía más creativo

Ariel Dorfman

Prólogo de Ariel Dorfman.
"L" Memoria gráfica del Exilio chileno 1973 - 1989. Un libro de Estela Aguirre y Sonia Chamorro
Ocho Libros Editores

Chile : Breve Imaginería política 1970-1973
Chile : Breve Imaginería política 1970-1973

Exilio Chileno
Exilio Chileno

Una calle Salvador Allende ... en el mundo
Una calle Salvador Allende ... en el mundo


Informaciones "Memoria gráfica del Exilio chileno" : Ocho Libros Editores fono: +56 (2) 335 17 67 Santiago, Chile. - 2009

Fotografía, web : abacq.net - 2009

Memoria gráfica del Exilio chileno - Un libro de E. Aguirre y S. Chamorro

martes, enero 05, 2010

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miércoles, octubre 21, 2009

Hijos sin derecho

Hijos sin derecho

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